
- El Orígen del universo_ - - Las 88 Constelaciones_ - - Los agujeros negros _ _ - El Calendario ----------------
Calendario Hebreo:
Se basa en el calendario lunar. El mes lunar, es de aproximadamente 29 1/2 días. Doce meses lunares tienen 354 días. El ciclo lunar es 11 días y un cuarto más corto que el año solar, esa diferencia genera en tres años un incremento de un mes, por ese motivo cada dos o tres años se añade un mes al calendario. Ese año tiene dos meses llamados Adar. El año actual en el calendario Hebreo es: 5761 - 2000
Aniversario Atentado Embajada de Israel 17 de Marzo
Ayuno de Esther 20 de Marzo
Purim 21 de Marzo
Pesaj 20 de Abril
Pesaj, 2º Seder 21 de Abril
Yom Hashoa 2 de Mayo
Yom Hazikaron 9 de Mayo
Yom Haatzmaut 10 de Mayo
Lag Baomer 23 de Mayo
Shavuot 9 y 10 de Junio
Aniversario Atentado a la AMIA 18 de Julio
Tisha Be Av 10 de Agosto
Rosh Hashaná Víspera 29 de Setiembre Comenzó el Año 5761
Rosh Hashaná 30/9 y 1° de Octubre
Iom Kipur 8 y 9 de Octubre
Sucot 14 y 15 de Octubre
Simjá Torá 22 de Octubre
Januca 1er Día 22 de Diciembre
El Calendario Babilónico:
El primitivo calendario babilónico fue del tipo lunar. Al principio, el año babilónico estaba constituido por 12 meses de 30 días, es decir, que tenía casi 5 días y 1/4 menos. Al cabo de algunos años, el “mes de arar”, por ejemplo, no se ajustaba a tal faena agrícola. Posteriormente se acortaron algunos meses para acomodar más exactamente el calendario a la aparición regular de la Luna nueva. Esta medida desajustó aún más el calendario con las estaciones. Los babilonios resolvieron posteriormente esta dificultad intercalando un nuevo mes de acuerdo con un ciclo determinado. Los antiguos babilonios tenían un calendario lunisolar de 12 meses lunares de 30 días cada uno, y añadían meses extras cuando necesitaban mantener el calendario en línea con las estaciones del año. Los antiguos egipcios fueron los primeros en sustituir el calendario lunar por un calendario basado en el año solar. Midieron el año solar como 365 días, divididos en 12 meses de 30 días cada uno, con 5 días extras al final. Hacia el 238 a.C. el rey Tolomeo III ordenó que se añadiera un día extra cada cuatro años, que era por lo tanto similar al moderno año bisiesto. En la antigua Grecia se utilizaba un calendario lunisolar, con un año de 354 días.
El calendario romano
El original calendario romano, introducido hacia el siglo VII a.C., tenía 10 meses con 304 días en un año que comenzaba en marzo. Dos meses más, enero y febrero, fueron añadidos posteriormente en el siglo VII a.C., pero como los meses tenían solamente 29 o 30 días de duración, había que intercalar un mes extra aproximadamente cada segundo año. Los días del mes eran designados por el incómodo método de contar hacia atrás a partir de tres fechas: las calendas, o primeros de mes; los idus, o mediados de mes, que caían el día 13 de ciertos meses y el día 15 de otros; y las nonas, o el noveno día antes de los idus. El calendario romano se hizo enormemente confuso cuando los funcionarios que tenían encomendada la adición de días y meses abusaron de su autoridad para prolongar sus cargos o para adelantar o retrasar elecciones.
En el año 45 a.C. Cayo Julio César, siguiendo el consejo del astrónomo griego Sosígenes (siglo I a.C.), decidió utilizar un calendario estrictamente solar. Este calendario, conocido como calendario juliano, fijó el año normal en 365 días, y el año bisiesto, cada cuatro años, en 366 días. El calendario juliano también estableció el orden de los meses y los días de la semana tal como figuran en los calendarios actuales. En el 44 a.C. Julio César cambió el nombre del mes Quintilis a Julius (julio), por él mismo. El mes Sextilis recibió el nuevo nombre de Augustus (agosto) en honor de Augusto, que sucedió a Julio César.
El calendario gregoriano
El año juliano era 11 minutos y 14 segundos más largo que el año solar. Esta diferencia se acumuló hasta que hacia 1582 el equinoccio de primavera se produjo 10 días antes y las fiestas de la iglesia no tenían lugar en las estaciones apropiadas. Para conseguir que el equinoccio de primavera se produjera hacia el 21 de marzo, como ocurrió en el 325 d.C., año del primer Concilio de Nicea, el papa Gregorio XIII promulgó un decreto eliminando 10 días del calendario. Para prevenir nuevos desplazamientos instituyó un calendario, conocido como calendario gregoriano, que estipulaba que los años centenarios divisibles por 400 debían ser años bisiestos y que todos los demás años centenarios debían ser años normales. Por ejemplo, 1600 fue un año bisiesto, pero 1700 y 1800 no lo fueron.
El calendario gregoriano recibe también el nombre de cristiano, porque emplea el nacimiento de Cristo como punto de partida. Las fechas de la era cristiana son designadas a menudo con las abreviaturas d.C. (después de Cristo) y a.C. (antes de Cristo)
El calendario gregoriano se fue adoptando lentamente en toda Europa. Hoy está vigente en casi todo el mundo occidental y en partes de Asia. La Unión Soviética adoptó el calendario gregoriano en 1918, y Grecia lo adoptó en 1923 por motivos administrativos, aunque muchos países de religión cristiana oriental conservaron el calendario juliano para la celebración de las fiestas de la iglesia.
Aunque el nacimiento de Cristo fue originalmente fijado el 25 de diciembre del año 1 a.C., los investigadores modernos lo sitúan ahora hacia el cuarto año de nuestra era.
Puesto que el calendario gregoriano todavía supone meses de distinta duración, haciendo que fechas y días de la semana cambien con el tiempo, se han hecho numerosas propuestas para un calendario reformado más práctico. Estas propuestas incluyen un calendario fijo de 13 meses iguales y un calendario universal de cuatro periodos trimestrales idénticos. Hasta ahora no se ha adoptado ninguno.
Calendarios religiosos
Como se ha indicado, el calendario gregoriano es básicamente un calendario cristiano. El calendario oficial de la Iglesia cristiana es la relación anual de las fiestas, los días de los santos y las festividades de la Iglesia, con las fechas del calendario civil en las que tienen lugar. Estas incluyen las fiestas fijas, como Navidad, y las fiestas móviles, que dependen de la fecha de Pascua. El calendario más importante de la Iglesia primitiva fue compilado por Furius Dionisius Philocalus hacia el año 354. Después de la Reforma, la Iglesia Luterana alemana conservó el calendario romano, lo mismo que la Iglesia de Inglaterra y algunas otras Iglesias anglicanas. Las principales estaciones del calendario eclesiástico observadas por la mayoría de los cristianos son, por orden, Adviento, Navidad, Epifanía, Cuaresma, Pascua, Ascensión, Pentecostés y Trinidad.
El calendario judío
El calendario judío, que procede del antiguo calendario hebreo, ha permanecido inalterable desde el año 900 aproximadamente. Es el calendario oficial del moderno estado de Israel y es utilizado por los judíos en todo el mundo como un calendario religioso. El punto de partida de la cronología hebrea es el año 3761 a.C., la fecha de la creación del mundo según se describe en el Antiguo Testamento. El calendario judío es lunisolar, basado en meses lunares de 29 y 30 días alternativamente. Se intercala un mes extra cada tres años, de acuerdo con un ciclo de 19 años.
El calendario islámico
Otro calendario religioso fundamental es el calendario islámico, utilizado en casi todos los países musulmanes. Se calcula a partir del año 622, el día posterior la Hégira, o salida de Mahoma de La Meca a Medina. El año islámico consta de 12 meses lunares. Treinta años constituyen un ciclo en el que los años 2º, 5º, 7º, 10º, 13º, 16º, 18º, 21º, 24º, 26º y 29º son años bisiestos de 355 días; los demás son años comunes de 354 días. La fecha islámica correspondiente a la gregoriana se puede calcular con la regla siguiente, con un error máximo de un día: multiplicar el año islámico por 0.970224 y añadir 621.5774. La cifra a la izquierda del punto decimal es el año después de Cristo, y la fracción decimal multiplicada por 365 es el día del año.
Calendario Azteca
Los aztecas utilizaban la escritura pictográfica grabada en papel o piel de animales. Todavía se conserva alguno de estos escritos, llamados códices. También utilizaban un sistema de calendario que habían desarrollado los antiguos mayas. Tenía 365 días, divididos en 18 meses de 20 días, a los que se añadían 5 días ‘huecos’ que se creía que eran aciagos y traían mala suerte. Utilizaban igualmente un calendario de 260 días (20 meses de 13 días) que aplicaban exclusivamente para adivinaciones. La educación era muy estricta y se impartía desde los primeros años. A las mujeres se les exhortaba a que fueran discretas y recatadas en sus modales y en el vestir y se les enseñaban todas las modalidades de los quehaceres domésticos que, además de moler y preparar los alimentos, consistían en descarozar el algodón, hilar, tejer y confeccionar la ropa de la familia. A los hombres se les inculcaba la vocación guerrera. Desde pequeños se les formaba para que fueran fuertes, de modo que los bañaban con agua fría, los abrigaban con ropa ligera y dormían en el suelo. A la manera de los atenienses de la Grecia clásica, se procuraba fortalecer el carácter de los niños mediante castigos severos y el fomento de los valores primordiales como amor a la verdad, la justicia y el deber, respeto a los padres y a los ancianos, rechazo a la mentira y al libertinaje, misericordia con los pobres y los desvalidos. Los jóvenes aprendían música, bailes y cantos, además de religión, historia, matemáticas, interpretación de los códices, artes marciales, escritura y conocimiento del calendario, entre otras disciplinas.
Calendario Maya:
Calendario y religión
Entre los mayas, la cronología se determinaba mediante un complejo sistema calendárico. El año comenzaba cuando el Sol cruzaba el cenit el 16 de julio y tenía 365 días; 364 de ellos estaban agrupados en 28 semanas de 13 días cada una, y el año nuevo comenzaba el día 365. Además, 360 días del año se repartían en 18 meses de 20 días cada uno. Las semanas y los meses transcurrían de forma secuencial e independiente entre sí. Sin embargo, comenzaban siempre el mismo día, esto es, una vez cada 260 días, cifra múltiplo tanto de 13 (para la semana) como de 20 (para el mes). El calendario maya, aunque muy complejo, era el más exacto de los conocidos hasta la aparición del calendario gregoriano en el siglo XVI. Véase Astronomía maya.
La religión maya se centraba en el culto a un gran número de dioses de la naturaleza. Chac, dios de la lluvia, tenía especial importancia en los rituales populares. Entre las deidades supremas se hallaban Kukulkán, versión maya del dios azteca Quetzalcóatl; Itzamná, dios de los cielos y el saber; Ah Mun, dios del maíz; Ixchel, diosa de la luna y protectora de las parturientas, y Ah Puch, diosa de la muerte. Una característica maya era su total confianza en el control de los dioses respecto de determinadas unidades de tiempo y de todas las actividades del pueblo durante dichos periodos.
Calendario juliano:
El calendario introducido por Julio César intentó llevar algo de orden a la forma de contar el tiempo en el Imperio romano. Resolvía el problema del cuarto de día extra introduciendo un año bisiesto. Cada cuatro años el año es un día más largo, y esto arregla en su mayor parte el deslizamiento que se producía en el calendario egipcio. Sin embargo, no lo arreglaba del todo, porque el año es 11 minutos y 14 segundos más corto que 365 días y cuarto. Esos errores comenzaron a acumularse (significaban 7 días cada 1000 años) hasta que empezaron a dificultar la observancia de la Pascua.
Origen del nombre de los meses del año.
Enero
Hasta la reforma del calendario hecha por el segundo rey de Roma, Numa Pompolio, que le agregó a los diez meses del año primitivo de Rómulo, fue el undécimo. .
Febrero
Entre los antiguos Romanos este mes ocupaba el último lugar, mientras que el calendario actual lo encontramos en segundo termino.
Marzo
En el primitivo calendario romano figuró este mes como primero del año, en el de Numa Pompolio ocupó el segundo, y desde los decenviros hasta nuestros días lo encontramos en el tercero.
Abril
En el calendario de Rómulo era Abril el mes que iniciaba el año. Su nombre latino “Aprilis” se deriva del verbo aperire, que significa abrir,
Mayo
Este mes era el tercero en el primitivo calendario romano, y con la reforma de Numa Pompolio pasó al quinto lugar que conservó en los calendarios juliano y gregoriano.
Junio
Entre los Romanos figuró como cuarto mes del año y constaba de 26 días, en la reforma de Rómulo se le asignaron 30 días; poco después Numa lo redujo a 29, hasta que Julio César decretó que tuviese 30 días
Julio
Entre los Romanos fue el quinto mes del año y por eso se llamaba Quintilis, constaba de 36 días. Rómulo lo redujo a 31; Numa le quito un día más y Julio Cesar decretó que tuviese 31, como en la actualidad los conserva.
Agosto
El mes de Agosto consta de 31 días desde que Julio Cesar le agregó 2. Este mes no ha tenido siempre en el calendario, el lugar que actualmente ocupa.
Septiembre
Como su nombre lo indica (septem, siete), era el séptimo mes del calendario romano, y de este lugar que ocupaba el orden de sucesión de los meses le vino su denominación.
Octubre
Octubre que figura como décimo mes en el calendario actual era el Octavo en el año de Rómulo, de ahí su nombre latino de octo, o sea ocho.
Noviembre
El mes de Noviembre de llama así porque en el primitivo calendario de Roma era el Noveno de los que constituían el año.
Diciembre
Era en el calendario Romano el último mes o décimo, llamado por esto December. Después el año constó de doce meses, intercalando los de Julio y Agosto que se llamaron así en recuero de Julio César y Augusto.