

Derecha: se ha librado una pelea, una batalla. De ella se ha salido airoso al defender nuestros ideales y nuestras ideas con discernimiento y sabiduría.
Invertida: esta puede ser una batalla en la cual no hay ganadores. Indica desesperación, duelo e incluso muerte y lágrimas. Al ser espadas (aire) nos recuerda que todo eso está en nuestra percepción y en nuestras programaciones. Nos invita a cambiar la manera de pensar y ver las circunstancias de otra manera. Todo cuanto ocurre, incluso las situaciones más difíciles, siempre ocurren para bien.