

Derecha: el conflicto interno producto de una mente dividida. La persona da la espalda a sus propias emociones y se concentra en ideas fijas, pues sólo mira hacia adentro, pero confundida. Incapacidad de poner en orden la mente. Emociones inestables. Posición rígida. Bloqueo de la mente.
Invertido: obsesiones, rencor, deseos de venganza. Angustia, preocupación, indecisión. Injusticia. Mente confundida que paraliza y retrasa.
Derecha: duelo, tristeza, separación de un ser querido. Puede indicar duelo por muerte sólo en caso de aparecer junto a La Muerte, el 5 de espadas o el 9 de espadas. De resto, indicará cualquier duelo por otro tipo de pérdidas o separaciones.
Invertido: duelo prolongado. Incapacidad para aceptar las pérdidas. Apego. Tristeza profunda que paraliza y endurece el corazón. Amargura.
Derecha: poner en orden la mente. Reflexionar o meditar. Buscar la paz fuera del mundanal ruido. Retiro necesario. Tregua. Apaciguamiento. Búsqueda interior. Análisis, evaluación de las acciones pasadas y futuras.
Invertido: retiro o soledad no deseada. Estar confinado, aislado o recluido. Dependiendo de las cartas que lo acompañen: soledad extrema (con el Ermitaño invertido); reposo médico o incapacidad (con El Colgado); prisión (con La Justicia invertida); falta de amor (con el As o el dos de copas invertidos).
Derecha: se ha librado una pelea, una batalla. De ella se ha salido airoso al defender nuestros ideales y nuestras ideas con discernimiento y sabiduría.
Invertida: esta puede ser una batalla en la cual no hay ganadores. Indica desesperación, duelo e incluso muerte y lágrimas. Al ser espadas (aire) nos recuerda que todo eso está en nuestra percepción y en nuestras programaciones. Nos invita a cambiar la manera de pensar y ver las circunstancias de otra manera. Todo cuanto ocurre, incluso las situaciones más difíciles, siempre ocurren para bien.
Derecha: buscar un nuevo rumbo. Viaje no deseado. Búsqueda de un mejor destino. Movimiento necesario aunque no placentero.
Invertida: huida, escape. Destierro. Viaje no planificado ni deseado, por el cual la persona sufre un desequilibrio emocional y mental
Derecha: estrategias de guerra. Acción oportuna contemplada en las "reglas del juego".
Invertida: traición, robo, hurto, espionaje. Oportunismo, astucia, sagacidad, que pueden ser empleadas para perjudicar a alguien o sustraer algo. Acción fuera de toda norma.
Derecha: el 8 de Espadas significa sentirse atrapado. Miedo a dar el siguiente paso. Emociones en conflicto que no dejan ver. La persona debe reconocer que las limitaciones están en su percepción de las cosas y no en la realidad concreta.
Invertida: bloqueo emocional (presencia de agua en el suelo) y mental (por ser una carta de espadas). Incapacidad de superar las programaciones mentales limitantes. Parálisis por miedo o pánico. Incapacidad de seguir adelante.
Derecha: el Nueve de Espadas representa preocupación, sufrimiento, ansiedad, sentimiento de culpa. Una pesada carga que impide el descanso. Imposibilidad de desconectarse de los problemas. Un episodio infortunado impide conciliar el sueño y descansar. La imagen evoca a alguien que debe aprender a abrir nuevas vías o canales de co municación, hablar de aquello que le aparta y atormenta y así liberarse de tan pesada carga mental y emocional.
Invertida: no se trata de un episodio puntual, sino de una actitud ante la vida: quien vive preocupado, desesperado, pesimista. Quien elige el papel de víctima y vive atrapado por la culpa, se siente de manos atadas, deprimido, atormentado. Encarcelamiento, sospecha, duda, miedo, vergüenza.