
La relación afectiva y sexual: Géminis, por su temperamento juvenil, se sentirá inhibido ante el rigor capricorniano, y el nativo de Capricornio considerará que se encuentra ante una persona inmadura, en la que no se puede confiar demasiado. Capricornio es frío para las emociones, no se entrega fácilmente. Para ellos, el amor está ligado a la fidelidad absoluta, por lo menos la de su pareja. Pero su trabajo y éxito social siempre pesarán más que sus sentimientos.
Los problemas de la relación: Géminis y Capricornio son opuestos en el ámbito energético, tan diferentes como el agua y el aceite. Por esto es difícil que se complementen bien. Géminis es demasiado curioso, busca la variación y espera una respuesta similar de Capricornio y, al no encontrarla, terminará decepcionado.
Los resultados de la relación: El nativo de Géminis es frívolo, cambiante y necesita intercambiar ideas con los demás. La compañía de un ser tan reservado y concentrado como el capricorniano le resultará demasiado rígida. Capricornio, para resolver sus problemas, necesita calma, silencio y soledad que le permitan concentrarse. No soportará a un compañero hablador y siempre inquieto como el geminiano. Esta disparidad hará que lleguen al extremo de no poder soportarse.
