
La relación afectiva y sexual: El nativo de Piscis, sensible y romántico, sueña con un amor tierno y compartido que le permita amar con un profundo sentido de abnegación y devoción. El pisciano ama los lugares tranquilos mientras que Géminis es más práctico: prefiere los lugares animados y menos soñados porque no estará demasiado tiempo para dormir en ellos aunque, llegado el caso, se adaptará a cualquier medio. En el ámbito sexual puede haber un buen grado de comunicación erótica, pero no tan afectiva como necesita Piscis.
Los problemas de la relación: Géminis, siempre tan comunicativo, no está muy cómodo en una relación de este tipo. El pisciano es un ser siempre ausente, mentalmente distraído, sumergido en sus sueños y más cómodo en su mundo de fantasía.
Los resultados de la relación: La vida sexual no estará del todo ausente en esta unión, ya que el nativo de Piscis a menudo busca absoluta entrega. La destreza del Géminis puede lograr los resultados esperados; pero si logran un buen vínculo sexual será por la capacidad de improvisación casi actoral del geniminiano, ya que el corazón no tendrá cabida en su experiencia sexual.
