ESFENA
Es afín a todos los signos zodiacales y a todos los chakras, aunque sus características lo hacen
especialmente indicado en el cuarto chakra, fundamentalmente porque combina con la
malaquita y porque su fuerza es básicamente renovadora. Alienta las transformaciones
positivas, ayuda a cambiar sin que se pierda el equilibrio. Por eso se dice que es el cristal que
más se adecua a los espíritus viajeros.