FLUORITA
Piedra ornamental que estuvo de moda en la época victoriana. Ofrece conocimiento y mística a
quienes deseen introducirse en la sabiduría y verdad cósmica, a través del tercer ojo.
Imprescindible por sus cualidades en la meditación. Efecto equilibrante entre lo negativo y
positivo, creando sensaciones de serenidad en el entorno de las personas. Se dice que fue
sembrada en la Tierra por seres extraterrestres. Afín a la amatista por sus poderes de
trasmutación. Su vibración sanadora es muy potente, trabajando con éxitos en cuadros
cerebrales como delirio de persecución, irritabilidades, neurosis, epilepsia y mal de Parkinson.
En la tonalidad verde, calma y relaja situaciones difíciles. Pocas son las piedras que, como ella
contribuyen a la creación de un estado interno de paz y silencio en el que todo se inmoviliza y el
tiempo parece detenerse. También las hay en tonalidades verde amarillo, rojo oscuro, rosadas y
cristalinas. Perfecta para los chakras frontal y plexo solar.