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Para los antiguos egipcios, "El libro de los muertos"* era
como la Biblia para algunos cristianos modernos, debiéndose deducir
de ello que, en los últimos tiempos, se tomaba demasiado al
pie de la letra, mientras que los auténticos significados que se
ocultaban tras algunas de sus enseñanzas se habían visto tan
oscurecidos por la niebla de la antigüedad que no tenían ya la
menor relación o términos de referencia con la vida en tiempos
posteriores.
Tal como ha llegado hasta nosotros hoy en día, sólo fragmentos
de este libro se ocupan expresamente de rituales mágicos,
mientras que partes enteras del mismo se refieren al estado del
alma que ha pasado a mejor vida y a sus pruebas y existencias en
otras dimensiones.
Existen numerosas personas que sólo ven el ocultismo en términos
de sesiones de grupos, actividades de logia y otras cosas
parecidas; pero el sistema egipcio no se limita en absoluto a ese
campo de actividad mágica. De hecho, se presta mucho más a determinadas
técnicas especializadas, de las que expondré algunas.
Pueden utilizarse con o sin ritual.
Rituales
La Balanza de Maat
PROPÓSITO. Para determinar la auténtica intención o propósito
que se oculta detrás de una situación o propuesta rara. Por
ejemplo, alguien le ofrece una amistad o regalo con el que se siente
extrañamente incómodo, o se plantea una situación que exige
una decisión por su parte, pero que Vd. contempla con un cierto
grado de sospecha ilógica. Se dice que la balanza de Maat hace
salir a la luz la verdad de una cuestión en el plazo de "tres", normalmente
tres días, pero algunas veces tres semanas.
MÉTODO.Imagínese una balanza (o, si lo prefiere, puede trabajar
ritualmente con una balanza de verdad). En el platillo de la
izquierda colocará una representación del problema; es decir, un
objeto o bien simbólica o bien prácticamente relacionado con la
situación en cuestión. En el platillo derecho colocará la pluma
blanca de la verdad. Si está trabajando por medio de la mente,
trácese una imagen mental de sí mismo, elevando la balanza y entegándosela
a Maat o Thoth. Según lo hace, experimentará la sensación
de que es cada vez más y más ligera y que se eleva por sí
sola como si careciese de .peso, hasta que le es arrebatada de las
manos y desaparece gradualmente en las regiones superiores de
la luz.
El espejo de Hathor
Como es lógico necesitará un espejo de Hathor, es limpio y transparente por una de sus caras, pero está ligeramente
empañado por la otra.Cuando desee mirar a alguien de
cuyas intenciones sospeche, deberá utilizar siempre la primera de
las caras; pero, cuando desee devolver vibraciones no armoniosas
o negativas a quien se las ha enviado, deberá utilizarse siempre la
segunda.
PROPÓSITO.Si cree estar siendo objeto de atenciones no deseadas
por parte de alguien con el que no se siente en armonía, y
que es posible que esté utilizando técnicas mágicas o poderosas
fuerzas mentales para llegar hasta usted, podrá devolvérselas al
emisario. No mire nunca directamente a la cara de alguien de quien
sospecha que es enemigo suyo; esto resulta todavía más aplicable
a las experiencias corporales que en el significado práctico
tradicional de la magia. En todas las antiguas leyendas se encuentran
advertencias en este sentido; los héroes y semidioses de
la mitología se enfrentaban inevitablemente a sus oponentes armados
de algún instrumento reflectante, de manera que no se vieran
obligados a mirar directamente a la fuerza atacante.
MÉTODO. Para rebotar vibraciones no deseadas, o como forma
de protección contra tales contingencias, trácese una imagen
mental de lo que considera son los resultados del "ojo maligno".
Por ejemplo, la instalación de fontanería se ha estropeado en su
casa durante varios días seguidos, ha sufrido toda una serie de accidentes
menores sin la menor culpa suya, o se ha sentido totalmente
agotado y a disgusto tras pasar sólo una hora con una determinada
persona, etc. Imagínese la situación pertinente y, si
utiliza los rituales prácticos, escríbala sobre un papel en blanco.
Mire entonces la cara limpia de su espejo, pronuncie su oración a
Hathor y, al mismo tiempo, coloque su problema (utilizando o bien
el ojo de su mente o bien el trozo de papel— contra la cara del
espejo, pero sin mirarla nunca usted mismo. Mirando en todo
momento la primera cara y manteniendo la otra hacia afuera, eleve
el espejo como si estuviera devolviéndole la situación a quien se
la ha enviado. No hace falta ninguna fórmula verbal complica-da,
bastando alguna formulación sencilla, tal como: "le devuelvo a
quien me los ha enviado todos los pensamientos desagradables y
deseos malignos que ha lanzado en mi dirección; que Hathor sea
mi mensajera como lo fue de Ra." Termine siempre todas las
prácticas mágicas con una oración de gracias, formulada o bien
mental o bien verbalmente, de acuerdo con su método de trabajo.
La protección de la propiedad
PROPÓSITO. Estas técnicas pueden utilizarse para proteger la
propiedad, a la gente, a los animales domésticos o a los que prefiera,
y también para asegurar sus posesiones durante cualquier
período de ausencia. Yo las he utilizado constantemente a lo largo
de muchos años, fundamentalmente para otra gente, con resultados
espectaculares. En cierta ocasión, unos amigos míos que se
estaban planteando pasar una semana fuera, me pidieron que
situara una protección en torno a su casa. Invoqué al rayo de
Anubis y le encomendé a dicha deidad el cuidado de la casa de
mis amigos durante su ausencia. Todo marchó perfectamente bien
hasta que volvieron, cuando el vecino de la casa de al lado, y otras
dos personas de la misma calle, les preguntaron por qué habían
dejado un gigantesco perro negro alrededor de la casa durante su
ausencia, y quién se había encargado de dar de comer al animal. Protestaron que ellos no habían hecho tal cosa y piDieron una
descripción del animal. Una persona afirmó que era "una especie
de perro alsaciano", mientras que otra lo describió como "un perro
de aspecto egipcio con grandes orejas". Ni que decir tiene que no
se le volvió a ver, pero cumplió su misión gracias a Anubis.
MÉTODO. Los espíritus de los elementos. Este método es
sólo para los que estén experimentados en la magia y acostumbrados
a trabajar con estas inteligencias. Las salamandras son protectoras
de primera clase de las personas pero no siempre las
mejores para proteger la propiedad, lo que se debe a que, al igual
que de-terminados perros guardianes, tienden no a impedir la
entrada a los intrusos, sino más bien a dejarlos entrar y a atacarlos
luego, en algunos casos con resultados casi fatales. Pídale a su
salamandra que le proteja personalmente, pero no la deje a ella ni
a sus amigos alrededor de su casa cuando se marche de ella.
Como descubrieron para su desgracia los profanadores de la
tumba del Rey Tut, los resultados finales pueden ser desastrosos,
a menos que el transgresor se encuentre en buenas relaciones con
esos diminutos pero fieros animales y sea capaz de contrarrestar
sus instrucciones originales. Es mucho mejor pedir la ayuda de los
elementos del aire o de los elementos de la tierra. Los primeros
(sílfides) traba-jan como distractores; es decir, un ladrón ve sus
propiedades y le brillan los ojos ante la perspectiva de apoderarse
de ellas. Pero entonces intervienen las sílfides (lo hacen siempre,
ya que su punto fuerte es la actividad mental y el movimiento),
iniciándose de in-mediato el proceso de distracción. El delincuente
empezará a ver-se asaltado por dudas: después de todo, quizá no
haya en la casa nada que merezca la pena, es posible que sea
mejor asaltar esta otra casa de un poco más abajo, pues la gente
que vive en ella pa-rece más acomodada, etc. Las sílfides trabajan
a través de los procesos mentales. Al ser un elemento de la tierra,
losgnomos trabajan de manera mucho más práctica, dificultando la
entrada, haciendo que sea imposible atravesar las puertas,
asegurando bien los cerrojos, y procurando que aparezca un
policía justo en el momento necesario. Querido mago o maga, si
me encomienda a un elemento del aire o de la tierra la protección
de la propiedad de unos amigos, acuérdese de despedirle y darle
las gracias cuando haya acabado. De lo contrario, sus amigos
pueden encontrarse a su vuelta