
Materiales:
la cáscara de una naranja
agua de lluvia
un brasero
Procedimiento:
Pela una naranja y deja secar la cáscara al sol, durante dos días.Recoge agua de lluvia.Coloca la cáscara de naranja y el agua de lluvia en el brasero.Enciende el brasero y tómate la próxima media hora, para detenerte y meditar.
Piensa en tus proyectos como puertas que se abren delante de tí y trata de adelantar alguna de ellas, sin forzar tus pensamientos. Tal vez el proyecto que se anteponga a los demás no sea el que de momento más te interesa, pero confía en tu mente y mantenlo en esa posición de privilegio.
Imagina que las demás puertas retroceden, mientras que la elegida se adelanta y despídete temporalmente de esos otros proyectos.
Concéntrate en ese proyecto y comienza a visualizar los resultados y a disfrutar de sus frutos. Imagínalos tan ricos, jugosos y dulces como la naranja cuyo aroma ya puedes sentir en el ambiente.
Consiga siete monedas (de su país) y forme con ellas una cruz con los brazos apuntando hacia los cuatro puntos cardinales. Prenda un incienso de almizcle o canela y encienda sobre el centro de la cruz una vela de color verde diciendo con concentración y mucha fuerza de voluntad: “Que del Este venga abundancia y oro, del Oeste la abundancia y plata, del Norte magníficos regalos, y del Sur, torrentes de prósperidad y felicidad“. Repita esto 10 veces con mucha fé como que estuviera recitando. Luego afirmando con mucha fuerza de voluntad mágica dirá: ” Que así sea, que sea, porque es mi voluntqad y mi deseo, así será“. Luego deje que la vela se consuma. Esto lo puede hacer las veces que lo considere necesario. Deje que la vela se consuma y encienda una durante tres lunes consecutivos.