
La relación afectiva y sexual: El taurino suaviza al mental virginiano con sus dones de seducción. Así desaparecen las tensiones corporales de Virgo. Además, Taurinos y Virginianos son muy serviciales y estarán alertas a las necesidades afectivas y sexuales del otro.
Los problemas de la relación: Desde el punto de vista sexual, esta relación se complica porque Virgo es muy cerebral y puede pasar por alto los deseos apasionados - y persistentes- de Tauro. Puede ser que Tauro acuse a su pareja virginiana de tener inhibiciones sexuales y falta de romanticismo. Sus reclamos reiterados a este tan autoexigido virginiano será una carga muy molesta para el taurino.
Los resultados de la relación: La unión entre estos tipos zodiacales - ambos del elemento tierra- puede ser armoniosa y muy duradera. Los dos tienen un pronunciado sentido práctico de la vida, Virgo es perfeccionista y fácilmente puede sucumbir al afecto de Tauro. El taurino es emocionalmente más estable y Virgo aprecia estas cualidades.
