
Mientras que Leo canaliza la energía hacia la conquista de la individualidad y toma de conciencia del ego, en el signo de Virgo la energía se canaliza hacia la racionalidad, la lógica y el análisis de las propias capacidades intelectuales.
Del mismo modo que en este período se realiza la separación de la mies de la madre Tierra y la consiguiente selección para la recolección, en la psique de quien nace bajo el signo de Virgo existe la tendencia a dividir, clasificar, analizar y eliminar lo superfluo.
Mercurio, planeta regente, es aquí muy distinto del Mercurio-Aire de los Géminis. En el elemento Tierra de Virgo pierde la movilidad y la improvisación y convierte la personalidad en moderación y autocontrol.
Las facultades mentales se imponen sobre las instintivas. La predisposición a la inquietud origina un sistema nervioso muy sensible, con estados de ánimo alternos y cambiantes.
La duplicidad del signo hace, por una parte, el carácter pesimista, inclinado a la melancolía y a menudo con ideas destructivas, aunque por otra

puede conferir una fuerte inclinación creativa dirigida a la búsqueda de la perfección e incluso del refinamiento. Negando el instinto, la personalidad intenta controlar, ordenar su flujo vital. Siempre está presente la preocupación por mejorar y mejorarse con una atenta búsqueda del detalle y de lo particular.
La inteligencia es analítica, práctica y crítica, con un fuerte sentido de la organización y de pasión por la técnica. Desea sistematizar, casi burocratizar, cada sector de su propia existencia. Si prevalece el rechazo de lo instintivo el carácter puede llegar a hacerse algo árido, frío y exageradamente atento a la minucia, puntilloso y obsesionado por el orden.
El individuo puede estar muy afectado por el moralismo y conservadurismo, porque da mucha importancia al presente y no le gusta cambiar sino después de un atento y controlado examen de la situación: todo debe ser conducido por la razón y la lógica, nada debe ser abandonado a la casualidad ni a la pasión. Virgo corresponde a la sexta casa del Zodíaco, que representa lo cotidiano, las cosas pequeñas, la atención al propio cuerpo.
De hecho, los nacidos bajo este signo están a menudo obsesionados por la higiene y aseo personales y por la salud. La predisposición a concentrarse en el orden y el método hace de Virgo un signo más capacitado para la teoría que para las grandes estrategias. Son trabajadores muy serios y concienzudos, incansables y con gran sentido del deber. Su capacidad manual es a menudo excepcional.
La exaltación de Urano (las manos) los capacita para llegar a ser muy buenos técnicos, y, aunque ejerzan cualquier tipo de profesión, serán capaces de efectuar las reparaciones caseras. El exilio de Júpiter (planeta del optimismo) conforma un sujeto desconfiado, cauteloso y privado de entusiasmo y extraversión. Virgo no aspira a grandes éxitos y en consecuencia no está expuesto a grandes fracasos: su vida tiende a desarrollarse en un plano programado, ordenado y tranquilo.
Tanto el hombre como la mujer son afectivamente más bien fríos, a veces hasta puritanos, y difícilmente se abandonan a la pasión. Son exigentes con su pareja y, si no encuentran la adecuada, prefieren quedarse solos. Anatómicamente, por su afinidad con el análisis, selección y separación, Virgo está asociado al intestino. Asimismo se le asocian los disturbios psicosomáticos y neurovegetativos por la hipersensibilidad de su sistema nervioso.
Los signos y la correspondencia con los arcanos del tarot:
Arcano IX del Tarot: El ermitaño, Mercurio, Saturno.
Arcano II del Tarot: Sacerdotisa, Mercurio y Venus.